Si eres de los que mira las recetas de bizcocho con cierto temor reverencial, respira hondo porque este bizcocho de leche condensada es la prueba de que no necesitas ser un maestro pastelero para hornear algo espectacular. La receta es tan fácil que hasta tu vecin@ con menos habilidades culinarias podría prepararlo
Seguro que tienes una lata de leche condensada por ahí, esperando su momento de gloria. ¡Pues ese momento ha llegado!
Y es que este ingrediente estrella no solo endulza de maravilla, sino que también le da al bizcocho una textura suave y tierna que no se consigue con otros lácteos.
No solo le da un dulzor perfectamente equilibrado, sino que también lo convierte en un bizcocho extra jugoso, con una miga super tierna.
Pero espera, que hay más: este bizcocho de leche condensada es súper versátil. Puedes personalizarlo a tu gusto añadiendo ralladura de limón o naranja, un toque de vainilla, frutos secos picados… Las posibilidades son infinitas!
Si estás buscando un bizcocho fácil, rápido, esponjoso y con un sabor que te va a enamorar, ¡este de leche condensada es tu nuevo mejor amigo en la cocina! Prepárate para recibir halagos y para que te pidan la receta una y otra vez.
Bizcocho superfácil de leche condensada: receta rápida, esponjosa y casera
Ingredientes:
- 370 g de leche condensada (1 bote pequeño)
- 3 huevos L
- El mismo bote lleno de harina
- Medio bote de aceite de girasol
- 16 g de polvos para hornear
- La ralladura de un limón
- Azúcar glass
Elaboración:
- Precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo y engrasar un molde
- Batir los huevos y mezclar el resto de los ingredientes hasta obtener una masa homogénea
- Verter la masa en el molde
- Hornear unos 40-45 minutos
- Dejar templar 10 minutos, desmoldar y enfriar sobre una rejilla
- Espolvorear con azúcar glass
Fuente: Nestlé Cocina
