Bundt Cake de leche de coco

Bundt Cake de leche de coco

Bundt Cake de leche de coco

 

Muchas veces los Bundt Cakes o cualquier tipo de cake que publico tienen pequeñas o grandes historias detrás. No solo pienso en que hacer, que formato darle o que molde elegir, sino que en muchísimas ocasiones hablan y cuentan vivencias, experiencias o pensamientos que se quedan para mí. Otras, es una receta extraída de algún libro o de algún blog de Internet que aunque no cuenten nada, han sido elegidas por algo en concreto.

En esta ocasión, este Bundt Cake de leche de coco esconde algo y no es precisamente el sabor o la jugosidad o lo mucho que ha gustado en mi círculo familiar, de amistades o laboral. Esta vez necesito expresarme más allá, algo que desde bien pequeña he hecho en libretas que tengo guardadas en cajones y estanterías. En la infancia lo hacía en forma de cuentos y más mayor narrando cualquier historia que me pasaba fugazmente por la mente, fuera realidad o ficción, preocupación o alegría, experiencias vitales, deseos o anhelos.

Siempre me pareció algo muy terapéutico que me ayudaba a expresar lo que era incapaz de hacer verbalmente a pesar de ser una auténtica cotorra y cuando estudié la carrera de psicología, entendí que todo aquello tenía mucho más sentido si cabe.

 

Bundt Cake de leche de coco

Bundt Cake de leche de coco, intenso sabor a coco

 

Vayamos al quid de la cuestión.

Esta receta de Bundt Cake de leche de coco está extraída del libro de Marian Keyes, «Salvada por los pasteles». Este libro tiene una historia detrás que vale la pena conocer y que os voy a relatar a continuación muy brevemente porque todo tiene un sentido.

Marian Keyes, por si no la conocéis o no os suena de nada, es una novelista irlandesa que además es considerada como la fundadora del «click lit», un tipo de narrativa cercana al género de novela romántica. Si os acordáis del famoso Diario de Bridget Jones de Helen Fielding, ahí es donde se considera el verdadero origen de este tipo de género literario, siendo Marian Keyes una de las más apreciadas por los lectores.

Por tanto, esta autora no es que sea repostera, pastelera ni mucho menos. Ella se dedica a lo que os he comentado, pero en una etapa de su vida empezó a tener ciertas crisis nerviosas o depresiones que pensaba venían derivadas de la presentación de uno de sus nuevos libros y fue dejándolo pasar, no sin verse poco a poco inmersa en un sinfín de sensaciones espantosas, sumado al desconocimiento de lo que le estaba sucediendo con el plus de que no quería compartirlo con nadie ni acudir a especialistas.

Intentó todo por sí misma para poder salir de ese vacío lleno de sensaciones extrañas (asustarse en las multitudes, no reconocer a personas, pensamientos negativos, tristeza absoluta…) e incluso probó terapias, medicación, ingresos, ejercicio, yoga…nada le solucionaba ni ayudaba con el problema.

Un día, una amiga suya fue a visitarla a casa y le dijo que le preparara un pastel aún a pesar de no haber preparado uno en muchos años, algo que además ni tan siquiera le atraía, pero accedió y lo pasó tan bien que decidió hacer otro y luego otro y después empezó a leer información en Internet, investigó y se apuntó a varios cursos. Ya no podía dejar de hacer pasteles y de esta manera empezó también a regalarlos. Fue una manera de concentrarse en la elaboración y apartar otros pensamientos, le resultaba relajante y además gratificante.

 

Bundt Cake de leche de coco

Bundt Cake de leche de coco, receta paso a paso

 

Y de esta historia surgió otro de sus libros no literario ni narrativo, pero sí que terapéutico y de ahí el nombre de su título: Salvada por los pasteles.

A veces a lo largo de la vida pasamos por situaciones que ni nosotros mismos sabemos porque ni podemos darle una explicación razonadamente lógica. Nos vemos inmersos en una maraña de sensaciones y sentimientos difíciles de explicar y si además eso va acompañado de ciertas dificultades ya de por si en la vida, podemos entrar en un círculo de tristeza o ansiedad del cual no sabemos salir pero no porque no queramos o nos guste estar así, es que no tenemos las herramientas para hacerlo, no sabemos donde acudir o simplemente no queremos hablarlo más bien por miedo a comentarios que precisamente no queremos escuchar.

Pero es curioso que lo más nimio o insignificante puede hacernos salir de ese círculo y además sin darnos cuenta, del mismo modo que entramos. Es ese momento en el que tu cabeza hace un click y tu perspectiva empieza a cambiar radicalmente, has encontrado algo que te gusta, algo que tiene sentido y algo por lo que quieres disfrutar, que ocupa tu mente y te libera de esos pensamientos extraños. Ahí, justo en ese momento hay que despegar, no hay que dejarlo marchar y como si fueras un surfista, empezar a sortear las olas e intentar quedarse la mayor parte del tiempo en la cresta.

Me considero una persona un tanto complicada de cara a los demás, tengo una fuga de ideas diaria considerable y encuentro una pérdida de tiempo estar sentada haciendo algo que no sea realmente productivo. Utilizo mucho el humor, aveces sarcástico (mi trabajo me lo ha dado a modo de escudo), tengo giros espontáneos que luego otros los utilizan también y entonces reinvento de nuevo. Puedo hablar de un tema durante horas, no me gustan nada los silencios largos y si me aburres o tengo que ser una protagonista del club de la comedia, me duermo, por eso necesito gente a mi alrededor que me motive o me deje expresar tal cual soy con libertad.

El año pasado fue algo duro para mí, me iba apagando sin saberlo y en todas mis amigas veía cierta preocupación porque no sabían exactamente que me pasaba y si me preguntaban yo les decía que nada y es que ni yo tan siquiera era capaz de saberlo. La fuerte carga de estrés continua a la que me había visto sometida durante el año y medio anterior y varios disgustos puede que fueran la causa, no siempre podemos situar el inicio de algo porque algunas veces viene derivado de un cúmulo de circunstancias. Y ahí estaba yo, apoyada por un lado por mis pilares pero perdida en la inmensidad sin sentido alguno y sin soluciones a mi estado y con una carga emocional bastante considerable.

Y de repente, alguien muy querido y cercano me trajo un libro a principios de año así sin más, sin motivo aparente, un gesto que se suele repetir mucho entre mis amistades y que es recíproco. Cuando extendió su brazo y me lo dio, me dije a mi misma anticipándome y adivinando lo que escondía el interior de la bolsa de cartón: ¡Oh, un libro más para mi colección! (me hacía ilusión, pero no me emocionó en ese momento como lo hubiera hecho en otra ocasión y ya me estaba sintiendo mal por ello). Lo saqué del interior, descubrí efectivamente por el formato que se trataba de un libro y empecé a desenvolver el papel azul reutilizado que lo cubría pensando rápidamente en cual sería o de que trataría ese libro. Al verlo esbocé una gran sonrisa y volvió mi ilusión: sí, conocía perfectamente este libro, ¡y tanto que lo conocía!!!

Abrí el libro y en la segunda página, justo debajo del título venía pegado un post it de los grandes, alargado y amarillo con una letra caligráfica: «Los pasteles a tí también te salvarán». Todo cobró sentido y sentí el click hasta el día de hoy.

Gracias a los que sí, adiós a los que no.

 

Bundt Cake de leche de coco

Bundt Cake de leche de coco, jugoso y tierno

Esta receta de Bundt Cake de leche de coco está extraida de este maravilloso libro (más por su significado que por su contenido), cabecera de mi estanteria al frente del resto. No he modificado absolutamente nada, lo quise recrear tal cual y en todo caso las modificaciones que yo considere oportunas las haré en posteriores veces.

Siendo una absoluta fan del coco, no podía dejar de probarlo. Si bien tiene sabor a coco, para mi le falta potencia aún. Bien es sabido que el coco es muy insipido y hay que darle un poco de alegría pero aún así y a pesar de ese detalle, me gustó y ha gustado.

 

 

Bundt Cake de leche de coco

Ingredientes:

  • 170 grs de mantequilla
  • 300 grs de azúcar
  • 4 huevos L
  • 1 cda de extracto de vainilla
  • 250 grs de harina
  • 2/3 sobre de levadura en polvo (1 cdta)
  • Una pizca de sal
  • 50 grs de coco rallado
  • 200 ml de leche de coco

Para el sirope (opcional):

  • 200 ml de leche de coco
  • 40 grs de azúcar moreno

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 180º (en la receta pone 170º pero yo horneo a esta temperatura casi siempre) y engrasar bien un molde
  2. Batir la mantequilla y el azúcar hasta formar una crema blanquecina y suave
  3. Añadir los huevos de uno en uno. Echar también el extracto de vainilla.
  4. En otro recipiente mezclar la harina tamizada, la sal, la levadura y el coco rallado
  5. Agregar un tercio de la leche de coco y un tercio de la mezcla de harina a la crema de mantequilla, azucar y huevos y batir muy bien. Añadir otro tercio de leche y harina y batir y finalmente incorporar el resto.
  6. Verter la masa en el molde y hornearlo una hora.
  7. Dejar enfriar el Bundt sobre una rejilla sin sacarlo del molde y después pinchar muy bien la superficie.
  8. Para el sirope, calentar a fuego lento la leche de coco y añadir el azúcar hasta que se disuelva.
  9. Verter la mitad del sirope sobre el bizcocho (que sigue en el molde) y dejar que se cuele por los agujeros. Pasadas un par de horas, añadir el resto.
  10. Darle tiempo a que absorva todo el sirope y desmoldar con cuidado porque estará muy húmedo

 

Fuente: Salvada por los pasteles de Marian KeyesMolde: Blossom de Nordic Ware

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4 Comentarios

  • Yessica dice:

    ¡No es sólo un post precioso, con una receta espectacular sino un viaje por los sentimientos y las emociones que me ha llegado al corazón! Es lo más bonito que he leído en mi vida y gracias a personas como tu no te sientes sola en un mundo en el que parece que todo es felicidad pero no todos lo somos en todo momento. Sin duda, es un regalo al corazón y a todos los que en algún momento de nuestras vidas no hemos tenido esas herramientas. Gracias por tanto Bea! Gracias por ser una amiga tan especial! Te adoro con toda mi alma ❤️

  • Maricruz Mendoza dice:

    En estos días esos sentimientos que describes son los mismos que estoy sintiendo, el
    Interes por todo en la vida se me esta llendo, me levanto por que tengo que hacerlo y el dia lo paso esperando la noche para volver a dormir, los disgustos de la vida me estan abrazando cada dia mas y mas!! Y hoy te lei y no me sentí sola en este mundo, gracias mil gracias mi corazón hoy sintio un rayito de luz!

  • Rosa M Lillo dice:

    Bea, sabía que tenía que leer este nuevo post tuyo. El bundt cake una maravilla, pero su historia y tu historia me han tocado mucho. Estoy muy cansada de que esa tristeza o ese estado de “insoportable levedad del ser” o esa sombra que pesa como un grito que no suena acabe posándose sobre tanta gente que tiene tanto que dar y que ser. Mi amor por los pasteles es incondicional, por eso les agradezco tanto que hagan su magia ahí donde se les necesita. Me gusta mucho que hayas llegado a mis páginas y a mis propios pasteles, Bea. Un beso fuerte, ♥️
    Rosa

  • BERTHA CEJA dice:

    Bea me alegra muchisimo que al fin estes tranquila y contenta y si , hacer pasteles es una terapia maravillosa a mi me hace olvidar todos mis problemas y me sigue maravillando como la masa se transforma en pan y claro cuando lo saco del horno y veo lo bello que quedo y lo rico que sabe (no importa el sabor o de lo que sea ) me lleno de dicha y solo pienso en compertirlo con mis seres queridos,gracias por compartir te mando un abrazo cin mucho carino

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